Amenazas

Con una población  de aproximadamente 150 cóndores en Ecuador (Vargas et al 2018), cada ejemplar es sumamente valioso y debemos hacer esfuerzos sustantivos para reducir o eliminar cualquier amenaza o causa de mortalidad. Entre las principales causas que amenazan al cóndor andino tenemos:

Esta es una de las principales amenazas para el cóndor andino en Ecuador. Es causada por el avance de la frontera agrícola y urbana, así como también, por las actividades de forestación con árboles maderables exóticos como el pino (Pinus radiata) y eucalipto (Eucalyptus globulus). Una gran parte del área de páramo está siendo utilizada para monocultivos de pino hasta elevaciones que sobrepasan los 4,000 msnm. Los arboles sembrados a densidades altas, además de afectar la biodiversidad local, el suelo y el agua, no permiten a los cóndores acceder a las carroñas dentro del monocultivo. Estos monocultivos reducen el área disponible para el pastoreo de los ungulados que sirven de alimento para los cóndores. Los datos satelitales muestran que los cóndores evitan sobrevolar por las grandes ciudades andinas sugiriendo que el crecimiento urbano también reduce la disponibilidad de hábitat para la especie. Los incendios del pajonal, frecuentes en la época de verano, alteran el hábitat, aunque también es posible que contribuyan a aumentar el área de pajonal, particularmente luego de quemar zonas arbustivas.

Se están impulsando los proyectos de minería a lo largo de los andes ecuatorianos. La investigación y monitoreo de la especie puede proporcionarnos información necesaria para evitar que se hagan concesiones mineras en sitios críticos (nidos y dormideros) para la conservación del cóndor andino. Es importante que la autoridad Ambiental (liderados por el Ministerio de Ambiente), la Secretaría del Agua (SENAGUA) y los GADS (Gobierno Autónomos Descentralizados) velen por el cabal cumplimiento de la legislación ambiental asociada a la minería, el agua y a la conservación del cóndor andino.

El reciente aumento de las líneas de transmisión y torres de electricidad en el país representan una amenaza potencial para el cóndor y aves migratorias grandes por el riesgo de colisión y electrocución. Los datos de telemetría satelital, muestran que las rutas de vuelo de los cóndores marcados para acceder a dormideros, nidos y fuentes de alimentación atraviesan o están cerca del nuevo tendido eléctrico llamado Inga-Tisaleo en la zona de los Volcanes Cotopaxi, Rumiñahui, Sincholagua y Antisana. A fines de mayo 2016, el rastreo satelital del cóndor Polito mostró un cese de desplazamientos por seis días consecutivos. Desde el 24 de mayo 2016, Polito permanecía en un sitio al Oeste de Mira, Carchi. Un viaje de inspección al lugar indicó la presencia de un cable de electricidad justo encima de las coordenadas donde se encontró al ejemplar. Inferimos que Polito chocó con el cable de electricidad y afortunadamente el golpe no le causó la muerte o traumatismos mayores, y mediante el descanso logró recuperar su habilidad de vuelo. Después que el equipo intentara capturarlo el 29 de mayo, Polito voló hacia el norte -Hacienda el Habra- donde permaneció hasta el 04 de junio 2016, cuando reinició sus desplazamientos de forrajeo normales por la Reserva Cotacachi Cayapas. La falta de desplazamientos en este periodo sugiere que, durante el tiempo de recuperación, Polito pasó por lo menos 11 días sin alimentarse.

Los eventos de envenenamiento han ido en aumento en América del Sur. En 2018, por lo menos 120 cóndores murieron por esta causa en todos los países andinos. En Ecuador, se conoce que a fines de los 90 un total de 30 cóndores fueron envenenados en la región del Antisana (Panchi 2012). Recientemente, en  Diciembre del 2018, uno de nuestros ejemplares marcados con rastreador satelital (cóndor hembra nombrada Ami) fue envenenado y murió en la provincia de Cotopaxi. El examen toxicológico identificó a un plaguicida organofosforado como el causante de la muerte de Ami. Es posible que los envenenamientos en Ecuador estén principalmente dirigidos a matar perros ferales y asilvestrados, sin embargo, los cóndores pueden alimentarse de los cebos envenenados y sufrir las consecuencias en su población (ver siguiente sección sobre la amenaza perros). En 2018, se registró que los cóndores en Argentina y Colombia murieron luego de consumir cebos envenenados con el plaguicida  carbofurano.

La presencia de perros asilvestrados y domésticos mal cuidados  han sido registrado en todos los lugares donde se han colocado carroñas para el estudio y monitoreo de los cóndores a lo largo de la cordillera de los Andes. Los perros compiten por alimento con los cóndores  y otros carroñeros nativos al alimentarse de las carroñas. Los perros no solamente compiten con los cóndores por alimento, también depredan especies nativas como conejos, venados, osos, pumas  y domésticas como ganado vacuno, e igualmente pueden, por afinidad genética, transmitir enfermedades a los lobos del páramo Pseudalopex culpaeus. El aumento de abundancia de los perros exacerba los problemas en las comunidades ya que estos depredadores al atacar a los animales domésticos pueden causar que las comunidades responsabilicen al cóndor por la mortalidad causada y tomen represalias contra la especie.

“En Ecuador persiste la cacería ilegal de la especie. Entre el 2012 y 2017 el PICE registró varios eventos de cacería ilegal (Vargas et al. 2017). Siete de los cóndores adultos, actualmente en cautiverio, viven con perdigones (Ortega 2009) y el único ejemplar adulto silvestre capturado y marcado con fines de investigación científica en 2015 fue también encontrado con perdigones. Felipe, el primer cóndor marcado con rastreador satelital en Ecuador, fue asesinado por disparos (Vargas et al. 2014). Estos registros confirman que la cacería ilegal es una de las principales causas de mortalidad en la población del cóndor andino en Ecuador. Las causas subyacentes de persecución humana están siendo investigadas, sin embargo, se presume que pueden estar relacionadas a retaliación derivada de algunos cóndores ocasionalmente depredando terneros, poco tiempo después del parto o a los pocos días de haber nacido. Tampoco se descarta que ejemplares sean cazados por considerar al cóndor como animal de mal agüero, para fines médicos o simplemente por cacería deportiva ilegal” (Ministerio del Ambiente- The Peregrine Fund 2018)

“Al presente, el principal alimento del cóndor en Ecuador es el ganado vacuno. Como una medida de restauración del ecosistema y particularmente de las cuencas hidrográficas, el estado ecuatoriano ha emprendido campañas de erradicación de ganado vacuno en áreas de páramo dentro del SNAP y cuencas hidrográficas manejadas por el Fondo para la Protección del agua (FONAG) y otras entidades públicas. Estas acciones están disminuyendo la disponibilidad de carroñas en las áreas protegidas y forzando a los cóndores a pasar más tiempo alimentándose en propiedades privadas donde enfrentan mayor riesgo de persecución humana (Vargas et al. 2016, 2017). Los datos de la telemetría satelital (2015-2018) muestran que los cóndores marcados forrajean la mayor parte del tiempo en áreas privadas, y que también pasan cerca del 25% de su tiempo buscando alimento en áreas protegidas (H. Vargas 2018, datos no publicados). Se deduce que un aumento de disponibilidad de alimento en áreas protegidas por la administración pública aumentará la supervivencia de la población. Se ha propuesto programas de reintroducción de camélidos suramericanos que puedan reemplazar al ganado vacuno como fuente de alimento en terrenos privados (Kohn y Vargas 2014) y públicos o mantener una carga mínima de ganado vacuno dentro de las áreas de administración pública (Vargas et al. 2016)” (Ministerio del Ambiente- The Peregrine Fund 2018)

 

Respuestas a amenazas

Se enfoca en atender la problemática de los perros ferales, asilvestrados o cimarrones como especie introducida en los páramos andinos para así mitigar los efectos de su presencia en el hábitat de la especie:

El monitoreo ecológico de carroñas en los páramos andinos ha demostrado que los perros ferales son el principal competidor de la especie y que abarcan el 40% del tiempo que el alimento está disponible en el hábitat natural, desplazando no solo al cóndor sino al resto de la cadena de carroñeros.

Una de las mayores amenazas para la especie es la muerte por envenenamiento dirigido a cóndores o por efecto colateral, ya que lo perros ferales son los principales causantes de los ataques a ganado y animales de granja lo que ha venido generando la reacción de los propietarios de dichos animales quienes envenenan de manera sistemática las carroñas para enfrentar el problema, sin darse cuenta o en total conocimiento en muchos casos del efecto que tiene sobre el cóndor andino y otra fauna silvestre.

Las investigaciones en todo el mundo han evidenciado que la presencia de perros ferales en los hábitats silvestres es una de las principales causales de extinción de vertebrados a nivel mundial.

Objetivos específicos

Detectar la prevalencia de Parvovirus, Distemper, Brucella y Leptospira spp., en zorros andinos y perros domésticos asilvestrados.

Determinar los parámetros fisiológicos de los zorros andinos y de los perros domésticos asilvestrados capturados, tales como signos vitales, fórmulas leucocitarias y químicas sanguíneas.

Establecer la relación entre la presencia de las enfermedades en las dos especies de cánidos estudiadas y la época del año, la edad de los especímenes capturados y la localización de los páramos seleccionados.

Estimar el riesgo epidemiológico entre las poblaciones humanas cercanas a las áreas de investigación y la salud poblacional de los cánidos silvestres de las zonas estudiadas.